lunes, 19 de enero de 2026
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A enero 14 de 2026, el mercado cambiario en Colombia arranca el año en una zona de relativa estabilidad técnica, fluctuando entre los COP $3.660 y $3.690 (con una TRM cercana a los $3.663). Este punto de partida es fundamental, ya que el debate para este año no se centra en una dirección unidireccional, sino en el equilibrio de tres grandes fuerzas: el ciclo de tasas en EE. UU., la fragilidad del frente fiscal colombiano y el comportamiento del sector externo.
Escenario Central: Normalización con volatilidad
El consenso local más citado al cierre de 2025 proyecta un cierre de 2026 en torno a los COP $3.911 (Portafolio.co). En términos analíticos, más que un “dólar disparado”, el mercado está comprando una historia de normalización gradual con sobresaltos.
Bajo esta premisa, el rango de trabajo razonable para el año se define así:
Análisis de los 5 Drivers Principales
1. La Fed en 2026: Menos tasas, pero política más “ruidosa”
En EE. UU., la inflación a diciembre de 2025 se ubicó cerca del 2,7% interanual, manteniendo a la Reserva Federal en un tono de «paciencia» (Reuters). Sin embargo, las proyecciones de la CBO y diversas casas de inversión contemplan recortes que llevarían las tasas hacia el 3% a lo largo de 2026 (AP News).
El matiz crítico para este año es la independencia de la Fed, un debate político que podría inyectar incertidumbre institucional, debilitando al dólar global o, por el contrario, disparando la demanda de refugio en momentos de pánico (The Guardian).
2. BanRep y el soporte del Carry Trade
Colombia mantiene una tasa de política contractiva (9,25%) y el Banco de la República proyecta que la inflación bajará hacia el 3,6% para diciembre de 2026. Este contexto es ideal para el Carry Trade: una estrategia donde los inversionistas se endeudan en monedas con tasas bajas (como el dólar) para invertir en activos que pagan tasas altas (como el peso colombiano), ganando el diferencial.
Este diferencial de tasas actúa como una red de soporte; mientras el carry sea atractivo y no haya choques de confianza, al peso le costará «romperse». No obstante, si la desinflación es más lenta de lo previsto, el ajuste macroeconómico podría prolongarse (BBVA Research).
3. Riesgo Fiscal y Calificación: El sesgo asimétrico
El frente fiscal es el punto de mayor sensibilidad. Diversos análisis convergen en una preocupación: déficits altos por tiempo prolongado.
4. Petróleo y Cuenta Corriente: Menos viento de cola
El consenso económico sitúa el crudo Brent cerca de los US$60 para finales de 2026 (Portafolio.co). Con un petróleo más bajo, Colombia pierde flujo natural de divisas. Además, se anticipa un déficit de cuenta corriente que se ampliaría por el déficit comercial, dejando la financiación externa muy dependiente de la Inversión Extranjera Directa (BBVA Research).
5. Calendario Electoral: El catalizador de corto plazo
El 2026 es un año de urnas, lo que incrementa naturalmente la cobertura y demanda de dólares (Semana):
Escenarios Operativos para 2026
Fed y BanRep recortan gradualmente sin sorpresas; petróleo estable; frente fiscal sin sustos mayores (Portafolio.co).
Choque de riesgo fiscal/político sumado a aversión global al riesgo. Pesan las rebajas de calificación y la incertidumbre electoral (Fitch Ratings).
Recortes rápidos de la Fed, alto apetito por emergentes y señales fiscales creíbles que atraen inversión (BlackRock).
Variables «Faro» a monitorear
Fuentes consultadas: Reuters, Bloomberg, The Guardian, AP News, Portafolio.co, BBVA Research, Fitch Ratings, S&P Global, Registraduría Nacional, Semana.
Oscar Fernando García Saavedra
Director Finanzas y Negocios Internacionales