miércoles, 25 de marzo de 2026
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La identificación de intereses vocacionales en los y las jóvenes que se acercan a las últimas etapas de su vida escolar en el colegio, se ha convertido en todo un reto, para las Instituciones de Educación Superior. No es ajeno, para el común de la sociedad, la variopinta información que se encuentra acerca de qué quieren estudiar los jóvenes, de si realmente quieren ir a la universidad e incluso qué carreras ni siquiera se encuentran en sus intereses. Hay quienes llegan a afirmar las certificaciones o la formación breve tendrían un atractivo mucho más comercial para el sector de la educación superior.
Ahora bien, terminar el bachillerato marca el inicio de una etapa probablemente llena de preguntas acerca del futuro, en la mayoría de las veces direccionado por los adultos, en la casa, en el colegio y por parte de las instituciones de educación superior. Por todo esto, los y las jóvenes se ver abocados a cuestionarse: ¿Qué voy a estudiar? ¿A qué voy a dedicar mi vida? ¿Realmente me gustará esa carrera?, ¿Y si me equivoco?
No es exagerado decir que estas decisiones son de las más importantes y complejas que tomamos los seres humanos, pues impactan nuestro futuro de manera importante. Una buena elección vocacional puede contribuir a un sentimiento de satisfacción personal a mediano y largo plazo, y muchas veces se relaciona con la responsabilidad de no equivocarse y de no defraudar a quienes apoyarán el camino elegido.
Ante la presión y la complejidad de esta decisión que parece definir “para siempre” el futuro de los escolares, la orientación vocacional aparece como una brújula. Precisamente, esta necesidad llevó a que nuestros equipos del Laboratorio de Psicología y del Departamento de Mercadeo y Comunicaciones se articularan para poder acompañar a jóvenes, orientadores, directivas y familias en este determinante paso.
La orientación vocacional es un proceso de acompañamiento que permite a los y las jóvenes explorar qué les interesa, considerar sus experiencias educativas y proyectar sus caminos profesionales. En esencia, este proceso busca una elección suficientemente informada y asertiva, por medio de la reflexión sobre las expectativas, intereses, competencias y habilidades, así como las características de personalidad, y todo esto en el marco de las oportunidades del mercado laboral.
Para la Universidad de San Buenaventura, ofrecer acompañamiento a estudiantes y apoyar el proceso de orientación vocacional en colegios públicos y privados de la región, es un acto de responsabilidad social y ético en coherencia con nuestros principios, al momento de ofertar nuestra propuesta formativa y comercial.
Para apoyar este propósito, el Laboratorio de Psicología de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales desarrolló la Prueba Brújula para evaluación de los intereses profesionales. Esta prueba fue diseñada para atender las características culturales de Colombia y pasó por un riguroso proceso de validación que inició en un pilotaje, pasó por un proceso de validez por convergencia y concluyó con un análisis factorial confirmatorio. Entre los años 2023 y 2025 un total de 222 colegios públicos y privados, ubicados en 4 departamentos, recibió apoyo para sus procesos de orientación vocacional.

En estos colegios, 13.739 estudiantes de 9 a 11 de bachillerato utilizaron la prueba Brújula para explorar sus intereses vocacionales, a través de un conjunto de 20 reactivos (preguntas) que exploran diferentes áreas profesionales. Una vez que el estudiante se ha inclinado hacia algún perfil en particular, la prueba presenta un segundo conjunto de preguntas que buscan identificar de manera más precisa los intereses de los evaluados, en cuanto a carreras específicas.

¿Qué nos indican las respuestas de los jóvenes sobre los intereses vocacionales? Los datos muestran tendencias claras, pero también una señal que no pasa desapercibida: La categoría más alta corresponde a “No definido (ND)”, lo que significa que esta elección sigue siendo una pregunta en construcción que ya analizaremos.

ART = Artes, CA = Ciencias Administrativas, CB = Ciencias Básicas, CJP = Ciencias Jurídicas y Políticas, CS = Ciencias Sociales, ING = Ingenierías, SAL = Salud, ND = No definido.
Es preciso destacar antes, que entre quienes sí muestran preferencias claras, las áreas más frecuentes que aparecen en los perfiles de intereses son las Artes (16.8%) y la Salud (15.3%), seguidas de Ingenierías (14%), Ciencias Administrativas (12.2%) y ciencias sociales (9.9%). Finalmente aparecen las Ciencias Jurídicas (4%) y las Ciencias Básicas (2.6%). En conjunto, estas cifras revelan un mapa interesante de las inclinaciones y aspiraciones de miles de jóvenes que comienzan a imaginar su futuro.
La prueba Brújula incorpora en su procedimiento de puntuación automatizado, un umbral que permite detectar perfiles pocos definidos. Adicionalmente, antes de iniciar la prueba le preguntamos a los estudiantes, qué área de conocimiento les interesa. Con base en estos dos indicadores, lo que muestran los resultados es que en una cuarta parte de los casos (24.5%) no aparece un perfil de intereses definido. Un 25.15% de los estudiantes muestra un perfil definido, pero este no coincide con el área que tales estudiantes expresan como su interés profesional. Finalmente, aproximadamente la mitad de los jóvenes (50.4%) obtuvo un perfil definido y este coincidió con su interés reportando antes de iniciar la prueba.

Distribución de frecuencias de acuerdo con el nivel de definición en el perfil de intereses vocacionales
Adicionalmente, nuestros equipos realizaron un contraste entre las instituciones públicas y privadas. Encontramos una diferencia inquietante: hay diferencias significativas en cuanto a los niveles de definición en los perfiles de intereses, con un promedio significativamente más alto en las instituciones privadas. Esta brecha indica la necesidad apremiante de fortalecer los procesos de orientación vocacional en las instituciones públicas, para que más jóvenes tomen decisiones con mayor claridad sobre su futuro y disminuir desigualdades educativas y sociales que ya existen.

Contraste en el nivel de definición entre instituciones públicas y privadas
Entre las acciones que emprendemos en el Plan de Acompañamiento y Orientación Estudiantil (PAOE), vemos, muy a menudo, que muchos estudiantes abandonan sus estudios, no por falta de capacidad académica o financiera, sino por una mala elección o identificación inicial con los contenidos y procesos de la carrera matriculada.
Por ello, nuestra recomendación es que los jóvenes puedan conectar sus intereses y habilidades con su futuro profesional, haciendo de su carrera una extensión de su propia identidad y valores personales. Estudiar una carrera que realmente les interesa y para la cual tienen aptitudes, incrementa la motivación frente a los desafíos académicos.

Ahora bien, en este mar de oportunidades que tienen los estudiantes para acceder a las instituciones de educación superior, los colegios y sus orientadores tienen una gran oportunidad para aportar en la orientación de nuestros estudiantes, pues muchos de ellos – según muestran nuestros resultados – aún no tienen un perfil definido. Se trata entonces de jóvenes que podrían beneficiarse de un acompañamiento por el camino del descubrimiento y, hacia la realización personal.
Ahora, una reflexión que no puede pasar desapercibida, para continuar el debate, tiene que ver con la cantidad de información que tiende a afirmar la preferencia de los jóvenes por elecciones diferentes a la Educación Superior, privilegiando cursos cortos o incluso no asistir a la Universidad.
Estas afirmaciones parecen no tener coincidir con los datos empíricos que obtuvimos en la aplicación de nuestra prueba durante tres años consecutivos. Lo que muestran estos datos es que, ante la pregunta acerca de lo qué tienen planeado estudiar, el 77% afirma que un programa profesional, el 6.5% a una Tecnología, el 6.2 a un programa técnico, el 6.0% quisiera realizar un curso corto, y solo el 3.7% reconoce que no planea seguir estudiando. Es decir, aún las universidades tenemos un gran campo de acción que tenemos que saber gestionar en compañía de los colegios públicos y privados de nuestra región.

Para sus intereses ponemos a su disposición toda la información recogida y analizada: