viernes, 17 de abril de 2026
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Cuando comenzamos esta investigación, pensábamos que el problema del aviturismo en Cali era de naturaleza. Que faltaban más aves, mejores paisajes, algo más que mostrar.
Estábamos completamente equivocadas.
Cali tiene 582 especies de aves registradas. Operadores que construyen senderos con materiales del bosque, limitan el aforo a 12 personas para no impactar el ecosistema, y sirven café orgánico de la región mientras los turistas observan colibríes al amanecer. La experiencia existe. Y es extraordinaria.
El problema es que casi nadie lo sabe ni los propios caleños.
Este estudio lo desarrollamos en el marco del Semillero de Mercadeo y Negocios Internacionales de la Universidad de San Buenaventura Cali, combinando encuestas a residentes y entrevistas a empresarios del sector. Los hallazgos fueron contundentes: el 43% de los encuestados desconocía que el aviturismo existía en su ciudad. La percepción de inseguridad, la falta de infraestructura especializada y la ausencia de guías bilingües aparecieron como los factores que más afectan negativamente la imagen del destino. A esto se suma una brecha crítica: la promoción del sector opera casi en solitario, sin articulación real entre actores públicos y privados.
Sin embargo, el potencial económico es enorme. Si Cali lograra vincular apenas el 10% de sus visitantes internacionales actuales en experiencias de aviturismo, los ingresos superarían los USD 5 millones anuales sin contar alojamiento, transporte ni gastronomía local.
Frente a ese diagnóstico, propusimos estrategias concretas en tres frentes: fortalecer la infraestructura turística y la capacitación bilingüe de guías; construir una sinergia entre marca y destino de Cali como capital del aviturismo con campañas digitales segmentadas; y estructurar alianzas público y privadas con fondos de inversión sostenible que permitan financiar la proyección internacional del destino.
Investigar esto nos dejó una convicción clara: una propuesta de valor sin posicionamiento es invisible. No importa qué tan auténtica o sostenible sea la experiencia si no existe una narrativa que la conecte con la persona correcta.
Cali tiene biodiversidad de clase mundial. Lo que falta es apoyo a la estrategia para lograr una visibilidad de impacto y con sentido.
Luisa Fernanda Rozo y Valentina Medina Millan, estudiantes de doble programa, Mercadeo y negocios internacionales y Finanzas y Negocios internacionales.
